Poema cristiano Aliméntame Señor


Aliméntame Señor
con tu leche purificadora,

no adulterada y vivificante
que me hace ser constante.

Aliméntame Señor
a plena luz del día,
en la noche temprana
y aún en las vigilias frías.



Aliméntame Señor
con tu leche sanadora,
medicinal y refrescante
que me llena, Jesús amante.



Aliméntame Señor
suplicante estoy cual bebé
llorando con todo su ser
pues alimentarse es su querer.